
Llevamos años
envolviendo nuestras palabras
en láminas de plástico.
No nos tocamos.
No se rompe la suave red
que nos envuelve,
ni cuando discutimos.
Por alto que me hables,
por muy fuerte que pronuncies mi nombre,
todo me llega amortiguado,
no traspasa el velo,
que se ha hecho más grueso con el tiempo.
Un día decides mandarme un trozo de carne palpitante,
encerrada en papel de estaño.
Y yo te contesto con una tartera
de sensualidad congelada.
Luz, me estoy haciendo adicta a tus poemas. Se me cuelan entre este plástico que yo también me fabriqué sobre la piel, para que no siguieran arañando mis días.
ResponderEliminarUna gozada leerte.
Que realidad mas triste y que cotidiana es en muchos hogares y para mucha gente... y es que para que no nos hieran nos envolvemos en tiras y tiras de plastico, y todo nos parece desnaturalizado... me han gustado sobremanera los dos ultimos versos o quizas sean cuatro. Un dia decides mandarme un trozo de carne palpitante, envuelta en papel de estaño y yo te contesto con una tartera de sensualidad congelada... A poco que los leas con tranquilidad hacen reflexionar muchisimo... besos
ResponderEliminarMercedes, siempre es un placer encontrarte por aquí y leer tus comentarios. Es normal defenderse de las heridas.
ResponderEliminarCarmina, la relación que describo no es la típica de un marido y una mujer, quiza es la de dos posibles amantes que nunca llegaron a serlo. Las relaciones entre personas se plastifican en nuestro día a día también en otros contextos, se rutinizan, zozobran pasiones sobre los despachos grises y las oficinas...El amor se mata en todas partes.
Estimada Luz, perdón por la intromisión... Entro en tu blog por medio de otro sin ser invitada. La verdad es que he entendido qué querías decir por tu explicación del comentario; no obstante, mi primera impresión ha sido más nostálgica que triste. Un abrazo desde Castellón y me gustará seguirte.
ResponderEliminarHola Luz: Es un poema muy sentido. Coincido con Carmina en esos cuatro últimos versos. Pero destaco la importancia de poder llegar a recibir todo lo negativo, lo que duele, "amortiguado". Todo un arte que se va adquiriendo con el tiempo...
ResponderEliminarUn abrazo.
Me dejó triste este poema. Hay algo que amortigue las palabras hirientes? La indiferencia supongo, si ya no te importa, tampoco te llega ...
ResponderEliminarun beso Luz :)
Luz. ¡Menudo poema!. Y es una posibilidad tan común eso que narras.
ResponderEliminarEs triste, pero no por ello, menos hermoso.
Un beso
Ya que no me permiten el "HTML" que tenía preparado...
ResponderEliminarObjeto adjunto: "TROZO DE CARNE PALPITANTE envuelta en PAPEL DE ESTAÑO" [=http://www.fileden.com/files/2008/7/15/2004874/65cx4vb.gif].
Como siempre me quedo alelada leyendo lo que escribes, es de una sencillez y una belleza, que consigue atraparme sin remedio.
ResponderEliminarUn beso
jodida... según tú no escribes mucho pero cuando lo haces me partes en dos. Me encanta.
ResponderEliminarQuerida Verónica, no tienes que ser invitada ésta es tu casa, los blogs, casi ninguno tienen puertas.
ResponderEliminarMaat, con el tiempo "la vida" se nos "amortigua" algunos nos dicen que es así como tenemos que tomárnosla; yo digo que según quienes sean los que nos den su piel.
Gracias Celia, eres encantadora¡
Yo percibo, no sé muy bien qué me quieres decir con ese corazón palpitante, pero el envoltorio en papel de estaño no es ni casual, ni indiferente, no al menos para mí.
Felisa, triunfadora¡¡¡¡ gracias por tus palabras, eres un encanto.
reinadesava, tú sí que me partes den dos, y a veces hasta me enfado conmigo misma, eres un pica pica.